Showing posts with label Jorge Luis Borges. Show all posts
Showing posts with label Jorge Luis Borges. Show all posts

Monday, September 13, 2010

Jorge Luis Borges en corto

Jorge Luis Borges (argentino, 1899 - 1986)




Georgie, como le decían de cariño, gozó de una mente privilegiada como pocas. Nació en Buenos Aires en 1899, y a los pocos años ya escribía y traducía. Su abuela le enseñó el inglés. Su padre le enseñó la biblioteca donde pasó gran parte de su infancia. Desde niño amó profundamente la literatura.

Cultivó la poesía, el ensayo y el cuento magistralmente. Nadie como él toca temas como el destino, lo mágico y la literatura con tanta poesía y filosofía. Le gusta hablar también de la inmortalidad, de los sueños, de laberintos, y espejos y bibliotecas infinitos. Algunos de sus mejores cuentos se encuentran en Ficciones (1944).

De joven vivió en Ginebra y España. Llevó el ultraísmo a Buenos Aires y publicó poesía y ensayos, ya con un estilo literario elegante y único. Se casó dos veces, brevemente y a edad tardía (la última vez fue unos meses antes de morir). Borges sufría de una enfermedad hereditaría que lo íría dejando ciego paulatinamente. Su vida fue una carrera contra las tinieblas. Hombre apolítico, apoyó por diversos motivos la dictadura militar de su país. Se sabe que por esta razón, nunca le dieron el Premio Nobel.

Borges fue un soñador. Soñó entre otras cosas que el paraíso sería una biblioteca. Unos días antes de morir de cáncer, tomaba clases de árabe: ciego y con 86 años nada más.

Una cita:
"Yo no bebo, no fumo, no escucho la radio, no me drogo, como poco. Yo diría que mis únicos vicios son El Quijote, La Divina Comedia y no incurrir en la lectura de Enrique Larreta ni de Benavente."

Un texto:
La forma de la espada de Ficciones

Se recomienda:
Fervor de Buenos Aires (1923) #Poesía
Ficciones (1944) #Cuentos
Otras inquisiciones (1952) #Ensayo

Wednesday, July 14, 2010

Borges y la ceguera

Se dice que Borges leía con la avidez de quien se sabe condenado a la peor desgracia: amando las letras por sobre todas las cosas su padre le heredó además del amor por estas una cruz aciaga, una ceguera progresiva y hereditaria que algún día tomaría el lugar de la luz. Así, Georgie desde pequeño sabía que cada minuto era una carrera contra las tinieblas que se apoderarían de su él tarde o temprano.

En su logradísimo Poema de los dones, un Borges humorístico, irónico (quizás autonombrándose Dios en cuanto a creador de su propio cosmos) escribe:

Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.