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Wednesday, May 18, 2011

Una casualidad...

Fue lo que impidió que los dos más grandes autores que ha dado la Madre Rusia no se encontraran. Esto es, Teodoro Dostoievski y León Tolstoi. Y curioso, que aunque el primero jugaba para el Atlético Simbolismo y el segundo para el Realismo F.C., a pesar de sus diferencias, ambos escritores se admiraron profundamente (en contraposición a Turgenev por ejemplo, a quien lo mandaron a que armara su propia reta). Se admiraron tanto, que mantuvieron correspondencia durante mucho tiempo, analizando y compartiendo sus puntos de vista respecto al trabajo del otro. Pero lo más curioso es que después de haber planeado ya una cita, hubo una confusión con el lugar en donde habían de verse, por lo que ésta fue cancelada y nunca se reagendo. Me pregunto que hubiera pasado si estos dos grandes, hubieran llegado a conocerse en persona. Mi ligera opinión es que tendríamos por lo menos uno o dos más golazos inolvidables como Anna Karenina.

O Crimen y Castigo. No se me vaya a sentir mi Fyodor.

Tuesday, May 17, 2011

Los hermanos Karamazov y Freud. Un ínfimo apunte.

No me atrevo por ahora ni siquiera a esbozar un ensayo, vaya siquiera un comentario detallado de esta opus magnum de Dostoievski. Haré sólo un comentario muy pequeño respecto a la aparición de dos detalles autobiográficos en la novela:

Sabemos poco de la personalidad del padre de Dostoievski. Se dice que era muy estricto con sus hijos, aunque les procuraba una educación esmerada sin reparar en sus gastos. Sin embargo, padecía de esa alma rusa que no le permitía estar por mucho tiempo sin probar bebida. Cuenta la leyenda, que al no soportar sus constantes ataques de ira, producto de su alcoholismo, su servidumbre lo asesinó. Esto, como se puede ver, da pie a este capítulo de la historia de los Karamazov, que más bien es la historia de los Dostoievski. Freud, por su parte no se podía quedar callado ante tan bondadoso ejemplo de la literatura, y lo utilizó para sustentar su célebre complejo de Edipo, argumentando que inconscientemente Dostoievski deseó siempre la muerte de su padre, lo cual le produjo la intensificación de sus crisis de epilepsia.

Aquí hay que recordar que nuestro pobre literato además de tener un padre poco ejemplar, montones de deudas y sufrir el acoso de la policía, también sufría epilepsia. Este pequeño dato no sería importante a no ser porque fue fuente para sus futuras descripciones de personajes con esta enfermedad, entre ellos el que nos ocupa en esta obra: Smerdiakov.

Entonces, en conclusión, lo interesante es que esta, la principal novela del autor ruso, gira -entre otras cosas- en torno a un hecho autobiográfico: el asesinato de su padre. A lo largo de toda la novela se nos ofrecen tres posibles asesinos, de los cuales dos interesan en particular: uno padece los tormentos físicos de Fyodor (epilepsia) y el otro los tormentos psicológicos (la angustia de haber deseado su muerte).

Lo que nos brinda Dostoievski aquí es un excelente ejemplo de que, al contrario de lo que dice Bloom, toda buena literatura tiene que ser sincera, y si el autor ruso llegó a ser reputado como el autor de los mejores exámenes psicológicos en la literatura universal, es debido a su intensa búsqueda entre los abismos más oscuros de su mente. Quizás después de todo, Freud tenía razón.

Monday, April 18, 2011

Reseña de El cumpleaños de Juan Ángel de Mario Benedetti

Ahora que se me ocurre retomar lecturas pasadas, me encuentro con la narrativa siempre cálida, emotiva, subversiva de Mario Benedetti (Uruguay, 1920-2009). Se trata de El cumpleaños de Juan Ángel, escrito en 1970 y publicado el año siguiente. Su particularidad salta inmediatamente a la vista: se trata de una novela en verso.

No sólo se trata de la primera y la única del uruguayo sino también de la única de la que tengo memoria y noticia. La idea –reitero- me parece original, aunque sin alcanzar una maestría en el dominio de la forma que nos haga recordar particularmente esta breve novela.

El argumento es más o menos el siguiente: Osvaldo Puente es un niño de la clase media uruguaya que nos cuenta, el día de su octavo cumpleaños, su historia, su familia, sus miedos y alegrías. Conforme van avanzando las páginas, el personaje va cumpliendo años y desenvolviéndose en la cotidianeidad de su existencia, hasta que, obligado por los acontecimientos políticos de su país, termina por unirse como militante a la guerrilla urbana.

Aquí se encontrarán todos los elementos a los que Benedetti nos tiene acostumbrados con su prosa y su verso: la expresión cándida, los temas del amor y la rebelión en un mundo dominado por fuerzas políticas que coartan la libertad individual, ciertos versos cómicos a fuerza de jugar con los significados, bastantes palabras y adjetivos rimbombantes, unos tanguitos de pasada y sobre todo aquello que nos refresca y nos sosiega cada vez que abrevamos en sus páginas, esa honestísima denuncia de la injusticia y su metejón por la libertad.

Reseña de After Dark de Murakami

Haruki Murakami (Kioto, 1949) es el autor japonés más reconocido de la actualidad. Su obra, merecedora de numerosos premios, ha cautivado a millones de lectores en todo el mundo. Así reza la contratapa de su penúltimo libro: After Dark (2004).

Luego de saltar a la fama internacional con Tokyo Blues (1987) y de dar una nota alta con Crónica del pájaro que da cuerda al mundo (1995), el japonés nos regala una novela bastante ligera, tanto en contenido como en extensión (se puede leer en 3 horas).

La historia va de un par de hermanas diferentes como el agua y el aceite. Eri y Mari. Mari por alguna razón huye (tema recurrente en Murakami) de algo difícil de percibir. Intentará pasar toda la noche en un restaurante 24 hrs. de un agitado barrio tokiota. A Eri no le va mejor y permanece bajo un sueño profundo del que no puede salir. Mari conocerá durante el transcurso de la madrugada a personajes extraños como el músico Takahashi, la ruda Kaoru o hasta una prostituta japonesa golpeada por un hombre que de alguna manera representa una amenaza para las hermanas sin que lleguemos nunca a saber bien porqué.

Como decía, se repiten aquí fórmulas bastante usadas por el japonés, como los temas de la huída y de la alienación y la crisis de identidad adolescentes. Título musical, diálogos sencillos, gatos, situaciones fantásticas y por supuesto jazz también salpican la obra con mayor o menor efectividad. Un apunte interesante, es la referencia metafórica al fenómeno de los hikikomori como problemática del Japón actual.

Fuera de estos elementos, la novela carece de la originalidad y creatividad de sus predecesoras. Una historia cortada en capítulos pequeños que avanzan en tiempo real (un reloj al inicio de cada uno nos marca la hora) y que no termina nunca de tomar forma. Una narración que por momentos se convierte en cámara de cine: “Nuestra mirada escoge una zona donde se concentra la luz, enfoca aquel punto. Empezamos a descender despacio hacia allí”, en algunos otros toma tintes teatrales con párrafos completos que parecen acotaciones y diálogos largos marcados por los dos puntos, y finalmente con un curioso narrador que nos explica las reglas del juego: “Estamos en la habitación de Eri Asai, pero recuerden no podemos intervenir.”

After Dark a fin de cuentas no pretende encontrar el hilo negro de la literatura. Su único propósito es entretener con un producto que llame la atención del público masivo y en ese sentido logra su objetivo. Es una novela que al otro día bien se puede olvidar. Sin embargo, debo confesar que soy aficionado a las referencias culturales en los libros y me encanta la idea de Murakami de prácticamente dotar de un soundtrack a sus creaciones, y esto es lo que me pareció más interesante de ésta:

Curtis Fuller – Five spot after dark
Burt Bacharach – April fools
Martin Denny – More
Ben Webster – My ideal
Duke Ellington – Sophisticated lady
Hall & Oates – I can’t go for that
Ivo Pogorelich – Suites inglesas de Bach
Sonny Rollins – Sonnymoon for two
Shikao Suga – Bakudan Jusu

Tuesday, April 12, 2011

Facundo Imperial: Cuento de Javier de Viana

Hay un pequeño cuento que constituye una verdadera joya de la cuentística hispanoamericana, y al cual no se le ha hecho bastante justicia. Se trata de Facundo Imperial del escritor uruguayo -no más conocido- Javier de Viana. Fernando Burgos en su Antología del cuento hispanoamericano (Porrúa, 2006) dice que de Viana escribió cerca de setecientos cuentos, de los cuales tristemente se encuentran pocos en internet.

El cuento de Facundo Imperial, obra maestra del relato corto, pues en unas cuantas páginas utiliza el motivo de la figura histórica del gaucho para llevarnos hasta el fondo de los abismos de la condición humana. Un relato de pasiones, de venganza, de traición y de una derrota dolorosa como perder el honor. Ojalá Televisa un día haga una historia así de buena, jaja.

Alguien debería ofrecernos una versión en línea, al cabo que los derechos de copyright ya vencieron :/

Friday, March 25, 2011

Amor a primera vista de Wislawa Szymborska

Amor a primera vista

Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.

Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?

Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.

Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,

una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,

que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.

Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?

Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.

Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.
Todo principio
no es mas que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.

De "Fin y principio" 1993      
Versión de Abel A. Murcia

Sunday, February 20, 2011

Carta de Rimbaud a Demeny.

En una famosa carta que le escribe Arthur Rimbaud a Paul Demeny, se lee:

Digo que hay que ser vidente, hacerse vidente. El poeta se hace vidente por un largo, inmenso y razonado desarreglo de todos los sentidos. Todas las formas de amor, de sufrimiento, de locura; busca por sí mismo, agota en sí todos los venenos, para no quedarse sino con sus quintaesencias. Inefable tortura en la que necesita de toda la fe, de toda la fuerza sobrehumana, por la que se convierte entre todos en el enfermo grave, el gran criminal, el gran maldito, — ¡y el supremo Sabio! — ¡Porque alcanza lo desconocido! ¡Porque se ha cultivado el alma, ya rica, más que ningún otro! Alcanza lo desconocido y, aunque, enloquecido, acabara perdiendo la inteligencia de sus visiones, ¡no dejaría de haberlas visto! Que reviente saltando hacia cosas inauditas o innombrables: ya vendrán otros horribles trabajadores; empezarán a partir de los horizontes en que el otro se haya desplomado.

La carta fue escrita en 1871, cuando el poeta tenía 16 años.

Sunday, January 30, 2011

Páginas desiertas: Reseña de Ciudades desiertas de José Agustín.

Jose Agustín tiene un artículo más bien parco en wikipedia, y al terminar de leer Ciudades desiertas (1984) creo entender porqué.

Ciudades desiertas es un relato que explora las relaciones de pareja, iniciándose cuando Susana recibe una oferta para participar en un Programa de escritores en algún pueblito remoto en el norte de Estados Unidos. No se lo piensa dos veces y se va sin más, sin avisar a su esposo ni a su familia ni a nadie.

Eligio es el esposo. Un actor de poca monta casado con una escritora de poca monta. Como su esposa se fue sin avisarle, él tomará el primer avión al pueblito estadounidense para buscar a su mujer, sólo para encontrarse con que ésta se ha acostado con un polaco que no habla.

Eligio hará alarde de su machismo, tendrá sus escenas con Susana y ambos se enfrentarán a sí mismos en un intento por entender su relación y los detalles de cada quien que la mantienen a flote.

Reflexión sobre los ciclos de una relación amorosa, la búsqueda de identidad y la negación. Hasta ahí bien. Lo malo es que la prosa de José Agustín no es tan “ágil” aunque si es bastante más “desenfada” que lo que nos lleva a pensar el texto de la contraportada. Incluso es de esas novelas que nunca parecen arrancar y que ni siquiera tienen un sólido conflicto.

No se espere aquí encontrar reflexiones demasiado profundas acerca de las relaciones humanas ni una tensión acechante para mantener en vilo al lector.  Se podría más bien decir que es el relato de una relación tormentosa entre dos chilangos. Eso es otra cosa: Fiel a su literatura de onda, Agustín abusa de los regionalismos y barbarismos y pone en boca de Eligio unos “me la pelas” y “su chingada madre” que en nada enriquecen el texto. Así como de un personaje en algún momento se dice que es la gringuez, así podríamos decir que Eligio es un buen representante de eso que yo entiendo como la chilanguez.

Por último, lo que quizás en su tiempo pudo ser una crítica mordaz al sistema capitalista estadounidense, para nuestro tiempo y lugar parece ser más bien una intrascendente observación de algo que ya no tiene nada de particular: Estados Unidos ya no es el único país donde la gente tiene cuentas de banco, toma mucho refresco y tira a la basura lo que no le sirve cayendo presa del consumismo. Parece que estas observaciones como críticas al vecino país norteño se volvieron anacrónicas hace mucho tiempo, quizás incluso desde que fue redactado el libro.

Yo creo que definitivamente lo que más disfruté de Ciudades desiertas fue el olor de las páginas al hojear el libro.

Wednesday, January 12, 2011

Las batallas en el desierto: Una reseña.

Si me preguntaran por una lectura obligatoria para cualquier mexicano o mexicana, seguramente diría Las batallas en el desierto del escritor capitalino Jose Emilio Pacheco.

Las batallas en el desierto (1981) es una rememoración muy coloquial del México en desarrollo en los años de Miguel Alemán, visto desde los ojos del recuerdo de Carlitos, un niño de primaria perteneciente a una familia venida a menos, de esas antiguas que ahora forman nuestra clase media mexicana.

Leer este libro es sumergirse desde el principio en ese México del que les hablo. Carlitos recuerda programas de radio, opiniones, canciones y hasta inventos en boga en esas épocas en nuestro país. De hecho, una de estas canciones sirve como motivo del problema principal de nuestro pequeño protagonista: el amor.

Y es que Carlos, a su corta edad, ya sufre en carne viva los tormentos del enamoramiento de una persona que será a todas luces un amor imposible: La mamá de su mejor amigo de la escuela.

Como resultado, Carlos tiene que lidiar con su pasión secreta en un entorno familiar integrado por una madre conservadora y autoritaria, un padre emprendedor con problemas económicos y un hermano inclinado a la promiscuidad.

Se inicia así la trama de una historia inolvidable. Sin duda un logro litarario de José Emilio Pacheco. En una novelita de sesenta y tantas páginas nos conmueve con el amor fatídico de su protagonista, nos da unas clases de historia y nos incluye una banda sonora nada desdeñable para acompañar el recuerdo y la imaginación.

No en vano la agrupación musical Café Tacuba honró este libro con su canción Las batallas incluida en el disco homónimo de la banda.

Por último, si pudiera quedarme con una cita del libro, sin dudarlo eligiría esta:
"El amor es una enfermedad en un mundo en que lo único natural es el odio."


Sunday, December 5, 2010

Residencia en la tierra: 3 poemas simbólicos y una oda muy admirada

Sin revisar y sin editar. Aquí va un pequeño ensayo que hice sobre Neruda para la materia de ortografía en la universidad. Para no perderlo y para que le sirva a quien le sirva...

Hablar de la obra de Pablo Neruda es tarea inmensa, inacabable. Hablar de cuatro de sus mejores poemas puede acaso resultar menos eludible, más esperanzador. Hay que recalcar primero que nada, el lugar que ocupa Residencia en la tierra (1935) en la obra del poeta chileno. Al momento de leer la contraportada de la edición de Losada, algo nos llama poderosamente la atención: Esta obra, fue decisiva para que le entregaran el Nobel de literatura. Entonces sentimos que debemos estar ante una obra clave en la literatura latinoamericana del siglo XX ¿qué es lo que la convierte en tal?

Pablo Neruda escribió una obra extensísima en la que tres tópicos están siempre latentes: el amor pasional, el compromiso político, y en menor medida el canto a Latinoamérica. En Residencia en la tierra, Neruda da un giro radical en este orden y nos presenta una serie de versos sumamente pesimistas, subjetivos y hasta herméticos a comparación de lo que normalmente nos tiene acostumbrados. Es muy conocida la historia del muchacho santiaguense que se suicidó al colgarse de un árbol con el libro de Neruda al pie del mismo2.

En Walking Around por ejemplo, el poeta inicia con esta ya muy conocida línea: “sucede que me canso de ser hombre”3 y a través de todo el poema va reflejando incertidumbre, tedio, vacío, cansancio de una manera magistral: “no quiero para mi tantas desgracias”3, “hay pajaros de color de azufre y horribles intestinos colgando de las puertas de las casas que odio”3, “camisas que lloran lentas lágrimas sucias”3. El tono general del poema es oscuro, deprimente. Incluso llama la atención la imagen de sentirse “marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro”3 en una clara alusión al modernismo ya en decadencia de Rubén Darío.

En Un día sobresale, Neruda continua en el mismo tono, sorprendiendo desde un principio con  imágenes acaso más cruentas: “números moribundos y cifras con estiércol”4. Para hacer hincapié en la imagen que trata de elaborar, Neruda se vale de la figura literaria de la repetición, mencionando “lo sonoro” por lo menos seis veces en el poema4. Otras palabras que se repiten constante y deliberadamente son “mar”, “silencio” e incluso la palabra “alma” que aunque representa un lugar demasiado común en la poesía, en Neruda casi no se nota al compararlo con la fuerza de algunas otras imágenes que logra crear a lo largo del poema como “los puentes aplastados por los grandes tranvías, rechinan como camas con amores”4.

El recurso de la repetición es vuelto a explotar en Agua sexual, poema de tema erótico que se abre con imágenes de un agua que cae en goterones (alusión repetida a lo largo del poema). En este poema, Neruda se despersonaliza, se vuelve ente, incluso asume la figura de un Dios que observa el pulso sexual del mundo “con la mitad del alma en el mar, y la mitad del alma en la tierra”5. Se asume observador contra su voluntad, de un mundo que -para un poeta para el que el amor siempre ha representado un concepto sagrado- se ha tornado envilecido, oscuro y perverso, haciendo quizás incluso una alusión al amor homosexual “veo correr un arcoíris turbio”5.

Hasta aquí un análisis somero de algunos de los elementos presentes en la poesía de Neruda. Falta sin embargo hablar del sentido en la poesía del chileno y este es un tema puntilloso siempre que se habla de una materia tan inasequible como el quehacer poético. Aunque Neruda cuenta en su haber con algunas excepciones como Canto general (1950), los versos de Residencia en la tierra no son en su mayoría ni narrativos ni mucho menos épicos. No están contando una historia, sino tratan, con el poder de la metáfora, de representarnos situaciones, imágenes y momentos de poderosa fuerza visual, como en Ángela Adónica donde describe las curvas de una mujer pura y desnuda como el litoral de  un blanco océano6. Hace falta también mencionar obligadamente en cualquier reseña de Residencia en la tierra, el logro poético que alcanza en Tango del viudo, donde  rememora una aventura con una mujer birmana que acabó en relación tormentosa, a la que a pesar de todo le dice “cuanta sombra de la que hay en mi alma daría por recobrarte / así como me aflige pensar en el claro día de tus piernas / cuántas veces entregaría este coro de sombras que poseo”7.

Es interesante señalar que aunque Residencia en la tierra es uno de los libros mejor recordados de Neruda, su propio autor lo repudió en su momento, pues comentó que un libro como ese “tenía una influencia nociva al ayudar a morir y no a vivir y que esos versos reflejaban las angustias de la subjetividad burguesa” y “atentaban por lo tanto contra el socialismo”8. Para entender este comentario hay que tener en cuenta que Pablo Neruda siempre apoyó los movimientos sociales de izquierda, incluyendo en su momento, el polémico stalinismo de la URSS e incluso fue adscrito y propagador del Partido Comunista en América latina. Así pues, la intención de Neruda es crear una poesía que “como el pan, puedan disfrutar de ella eruditos y campesinos”9. Aunque esto se nota más en otros libros de Neruda, Residencia en la tierra no puede negar un aire de reivindicación social, así por lo menos se entiende el homenaje que le hace a otro poeta caído por las fuerzas fascistas como fue Federico García Lorca.

En “Oda a Federico García Lorca” la poesía de Pablo Neruda alcanza una de sus cotas más altas, sobre todo por la emotividad de sus versos en su homenaje a uno de los más grandes poetas hispanoamericanos reconocidos por la crítica, personaje diferente de su medio por su condición de homosexual y republicano en tiempos de una Guerra Civil Española donde las falanges franquistas se alzaban con la victoria y atropellaban la libertad individual. Como consecuencia de esto, Lorca, de ideas contrarias a Franco, es apresado y fusilado hacia 1936.

Esto sin duda debió doler bastante a su amigo Neruda, que en este réquiem pleno de fuerza que es la ‘Oda’, le canta al poeta inmortal, al poeta que es imágenes de todo lo habido en el mundo, y aún de lo no racional como es el caso de los “pescados nupciales”9.

Quizás el momento más memorable, más significativo de este poema, del libro, y aún de lo más exquisito que se ha escrito en poesía, es aquel donde el propio poeta se confronta a sí mismo y a su semejante, se pone uno a uno, frente a frente con él y se pregunta profundamente sobre el significado de lo que ambos hacen, lo cual puede llevar a reflexiones más amplias sobre la poesía, el arte, la vida y la muerte:

ahora, cuando no queda nadie entre las rocas,
hablemos sencillamente como eres tú y soy yo:
para qué sirven los versos si no es para el rocío?

Para qué sirven los versos si no es para esa noche
en que un puñal amargo nos averigua, para ese día,
para ese crepúsculo, para ese rincón roto
donde el golpeado corazón del hombre se dispone a morir?


No queda duda. El poeta ha llegado a expresar cuestiones trascendentales con un lenguaje sencillo, cercano y hasta familiar. Nos hace que nos involucremos, que sintamos la tragedia, que reflexionemos. Al final, cuando solo queda la muerte hace bien el poeta en decir:

Así es la vida, Federico, aquí tienes
las cosas que te puede ofrecer mi amistad
de melancólico varón varonil.
Ya sabes por ti mismo muchas cosas.
Y otras irás sabiendo lentamente.
Y efectivamente así es la vida. A veces es oscura e indescifrable, a veces nos parece bastante fácil de entender, pero en definitiva, está tan viva la vida, que se parece mucho a la poesía de Pablo Neruda.


Referencias:

1.      http://es.wikipedia.org/wiki/Residencia_en_la_tierra  Visitado octubre 27, 2010
2.      Abbate, Florencia. Literatura latinoamericana para principiantes. Era Naciente. 2005. pp38
3.      Neruda, Pablo. Residencia en la tierra. Losada. 2000 pp81.
4.      Neruda, Pablo. Residencia en la tierra. Losada. 2000 pp69.
5.      Neruda, Pablo. Residencia en la tierra. Losada. 2000 pp99.
6.      Neruda, Pablo. Residencia en la tierra. Losada. 2000 pp38.
7.      Neruda, Pablo. Residencia en la tierra. Losada. 2000 pp59.
8.      Abbate, Florencia. Literatura latinoamericana para principiantes. Era Naciente. 2005. pp39
9.      Neruda, Pablo. Residencia en la tierra. Losada. 2000 pp109-112.


Bibliografía:

Neruda, Pablo. “Residencia en la tierra”. Losada. 2000
Bloom, Harold. “El canon occidental”. Editorial Anagrama, 2005.
Abbate, Florencia. “Literatura latinoamericana para principiantes”. Era Naciente. 2005.
Stengel, Marilen. “Literatura universal para principiantes II”. Era Naciente. 2004.
Enciclopedia Temática Gecica. “Tomo III: Literatura”. Norma. 1997.
http://es.wikipedia.org/wiki/Pablo_Neruda    Visitado octubre 27, 2010
http://www.neruda.uchile.cl/           Visitado octubre 27, 2010

Saturday, September 25, 2010

Roberto Bolaño: El escritor y su oficio

Aquí dejo constancia de algunos consejos un tanto humorísticos del escritor chileno Roberto Bolaño. Como todo en el arte y en la vida, nada es cien por cien verdad, pero vale la pena escucharlo:

Como ya tengo 44 años, voy a dar algunos consejos sobre el arte de escribir cuentos.

1. Nunca abordes los cuentos de uno en uno. Honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.

2. Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco.
Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince.

3. Cuidado: la tentación de escribirlos de dos en dos es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, pero lleva en su interior el mismo juego sucio y pegajoso de los espejos amantes.

4. Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.

5. Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.

6. Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.

7. Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel.

Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautier, ni de Nerval!

8. Bueno: lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de éste pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.

9. La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.

10. Piensen en el punto número nueve. Uno debe pensar en el nueve. De ser posible: de rodillas.

11.Libros y autores altamente recomendables: De lo sublime, del Seudo Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; La antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares, de Enrique Vila-Matas.

12. Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo.

Wednesday, September 15, 2010

Augusto Monterroso: La fe y las montañas

Recomendadísimo minirelato del escritor guatemalteco, mostrando sus dotes para la ironía.

Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios. Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía.

La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio. Cuando en la carretera se produce un derrumbe bajo el cual mueren varios viajeros, es que alguien, muy lejano o inmediato, tuvo un ligerísimo atisbo de fe.
FIN

Julio Torri en corto: Maestro del cuento breve

Julio Torri nació en Saltillo porque, al igual que Tampico, es un buen lugar para que nazcan los hombres ilustres. Se mudó a la capital porque, al igual que en Monterrey, ahí se ilustran. No se equivocó. Trabó amistad con Alfonso Reyes para formar el Ateneo de la Juventud, ese temprano think tank dedicado a "propagar ideas nobles y bellas". De altas ideas él mismo, de síntesis absoluta. Se adiestró en la prosa de Aloysius Bertrand, Charles Lamb y Jules Renard y entendió que lo inefable, como en la música se expresa con silencios. Así dió con la prosa breve hasta amaestrarla. Su vida entera se la dedicó a la cultura en diferentes cargos. Aunque escribió muy poco -y de estos hay varías teorías-, se le recuerda por páginas de no poca riqueza literaria. 

Una cita: Encubre a tus hermanos el amor que les tengas y disimula tus pasiones ante los hombres, porque eres, hijo mí, un mal actor de tus emociones.

Un texto:
De funerales y otros minitextos

Se recomienda:
El mal actor de sus emociones #Minitexto
De funerales #Minitexto
A Circe  #Minitexto

Mucha de la información de este minitexto está basada en la semblanza de Beatriz Espejo para Material de lectura.

Monday, September 13, 2010

Augusto Monterroso: Decálogo del escritor

Me gustaría inaugurar esta sección de creación literaria con esta buenísima lista de argumentos de Monterroso (hondureño, 1921 - 2003) entendiéndose que todo lo que se diga puede ser tirado por la borda si se tiene algo mejor que decir.

Primero.
Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.

Segundo.
No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.

Tercero.
En ninguna circunstancia olvides el célebre díctum: "En literatura no hay nada escrito".

Cuarto.
Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.

Quinto.
Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.

Sexto.
Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.

Séptimo.
No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.

Octavo.
Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.

Noveno.
Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.

Décimo.
Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.

Undécimo.
No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.

Duodécimo.
Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratará de tocarte el saco en la calle, ni te señalará con el dedo en el supermercado.
El autor da la opción al escritor de descartar dos de estos enunciados, y quedarse con los restantes diez.

Jorge Luis Borges en corto

Jorge Luis Borges (argentino, 1899 - 1986)




Georgie, como le decían de cariño, gozó de una mente privilegiada como pocas. Nació en Buenos Aires en 1899, y a los pocos años ya escribía y traducía. Su abuela le enseñó el inglés. Su padre le enseñó la biblioteca donde pasó gran parte de su infancia. Desde niño amó profundamente la literatura.

Cultivó la poesía, el ensayo y el cuento magistralmente. Nadie como él toca temas como el destino, lo mágico y la literatura con tanta poesía y filosofía. Le gusta hablar también de la inmortalidad, de los sueños, de laberintos, y espejos y bibliotecas infinitos. Algunos de sus mejores cuentos se encuentran en Ficciones (1944).

De joven vivió en Ginebra y España. Llevó el ultraísmo a Buenos Aires y publicó poesía y ensayos, ya con un estilo literario elegante y único. Se casó dos veces, brevemente y a edad tardía (la última vez fue unos meses antes de morir). Borges sufría de una enfermedad hereditaría que lo íría dejando ciego paulatinamente. Su vida fue una carrera contra las tinieblas. Hombre apolítico, apoyó por diversos motivos la dictadura militar de su país. Se sabe que por esta razón, nunca le dieron el Premio Nobel.

Borges fue un soñador. Soñó entre otras cosas que el paraíso sería una biblioteca. Unos días antes de morir de cáncer, tomaba clases de árabe: ciego y con 86 años nada más.

Una cita:
"Yo no bebo, no fumo, no escucho la radio, no me drogo, como poco. Yo diría que mis únicos vicios son El Quijote, La Divina Comedia y no incurrir en la lectura de Enrique Larreta ni de Benavente."

Un texto:
La forma de la espada de Ficciones

Se recomienda:
Fervor de Buenos Aires (1923) #Poesía
Ficciones (1944) #Cuentos
Otras inquisiciones (1952) #Ensayo

Julio Cortázar en corto

Julio Cortázar (argentino, 1914 - 1984)

Julio Cortázar es un regalo para la imaginación. Nació en Bruselas, de padres argentinos, pero desde joven vivió en Buenos Aires y casi toda su vida en París. Estudió para maestro, se ganó la vida traduciendo, pero se ganó la inmortalidad como escritor.

Sus cuentos hablan de cosas fantásticas, que irrumpen en lo cotidiano para romper con el orden establecido y lo que todos damos por hecho, como por ejemplo una prenda que no se deja ponerse se vuelve una amenaza para su dueño, o un hombre es asesinado por un personaje de la novela que está leyendo. Cortázar busca lo maravilloso, las excepciones que rompen toda regla a la que estamos acostumbrados.

Se dió a conocer con Bestiario (1951), al que siguieron los libros de cuentos Final de juego (1956) y Las armas secretas (1959). En Historias de cronopios y de famas (1962) utiliza seres imaginarios para construir textos divertidísimos sobre las conductas de las personas. En 1963 publicó su obra cumbre, Rayuela, una novela que puede leerse de diferentes maneras y que utiliza los monólogos de un argentino en París para hablar de la búsqueda del amor y del sentido de la vida en formas totalmente innovadoras.
Después publicó libros más experimentales como 62 / Modelo para armar (1968), Último round (1969), y hasta Libro de Manuel (1973) de contenido altamente político, entre otras cosas. Julio murió de leucemia en París, dos años después de que muriera su esposa, la escritora Carol Dunlop.

Una cita:
"¿Hasta cuándo vamos a seguir creyendo que lo maravilloso no es más que uno de los juegos de la ilusión?"

Un texto:

Se recomienda:
Final de juego (1956) #Cuentos
Historias de cronopios y de famas (1962) #Cuentos
Rayuela (1963) #Novela