me soñé anoche
sin dios, sin fuego
ancestral
lamiendo la tierra
señor de ella
dueño de ríos
sembrador de estrellas
yo poderoso
nada pude contra ellos
mataron a mi gente
soy su esclavo
visto como ellos
y estoy cansado
ya casi cumplo muchos siglos
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Tuesday, March 1, 2011
Thursday, December 30, 2010
La cita
En cuanto vió que lo estaba esperando en la esquina, arreglada, suntuosa, dio media vuelta y salió huyendo. No estaba listo, era muy pronto y ella le exigía demasiado. Definitivamente no estaba listo ni dispuesto. Llegó a su casa cuidando que nadie lo viera. Estaba pálido y exhalaba el miedo. Apagó su celular,
incluso cerró su facebook. Se reportó enfermo en el trabajo, adujo alguna enfermedad muy rara, pocas esperanzas. Dejó una nota para su familia y otra para su novia. Empacó lo básico para salir huyendo: una cobija, calzoncillos, cigarros...No volvió a encontrarse con ella hasta el último momento.
incluso cerró su facebook. Se reportó enfermo en el trabajo, adujo alguna enfermedad muy rara, pocas esperanzas. Dejó una nota para su familia y otra para su novia. Empacó lo básico para salir huyendo: una cobija, calzoncillos, cigarros...No volvió a encontrarse con ella hasta el último momento.
Instrucciones para respirar.
Solo una justificación para estas líneas escritas hace como un año: Cortázar siempre será un héroe para un intento de escritor latinoamericano.
Ya sea porque los impuestos lo están matando, porque su novio lo dejó por una tipa voluptuosa, o en el peor de los casos porque trabaja en un call center, usted ha decidido que necesita respirar.
Primero salga: no se puede respirar hablando con un contador mientras busca facturas perdidas, ni mandando mensajes inadecuados en horas menos adecuadas al que le causo tantos importunios, y qué vamos a decir de contestar teléfonos para ganarse la vida, si usted pertenece al gremio de estos útimos, quizás no haya solución, pero hagamos un intento de igual manera, ¿qué se puede perder salvo a lo mucho el trabajo?, y en todo caso estaría usted en una posición poco menos que envidiable.
Salga, es imperativo. Pero primero elimine toda distracción posible: Despida a su notario, corte cuidadosamente las notificaciones de Hacienda en recuadros de cuatro por cuatro centímetros, junte suficientes y arrójelos por la ventana a manera de confetti. También arroje por la ventana más cercana el celular, entiéndalo por lo que más quiera, no va a sonar, no habrá respuesta. En última instancia cuente a su cliente sus problemas, permita que se sorprenda, despídase con una frase coloquial y diríjase sin voltear y sin haber terminado su jornada a la salida de emergencia.
Suponiendo que hasta aquí haya seguido las instrucciones, se encuentra usted en una acera y listo para respirar el aire puro.
Inhale profundo, permita que sus pulmones se expandan, tarareé mentalmente una tonada que le disponga el ánimo, sienta las ligeras vibraciones del aire en el vello nasal. Acto seguido cierre los ojos, exhale por la boca, deje de pensar y disfrute del fenómeno.
Usted está ahora respirando.
No tiene novio, no tiene notario, no tiene trabajo. Repita la operación hasta que todas las circunstancias anteriores le importen un pito.
Sunday, December 5, 2010
Residencia en la tierra: 3 poemas simbólicos y una oda muy admirada
Sin revisar y sin editar. Aquí va un pequeño ensayo que hice sobre Neruda para la materia de ortografía en la universidad. Para no perderlo y para que le sirva a quien le sirva...
ahora, cuando no queda nadie entre las rocas,
hablemos sencillamente como eres tú y soy yo:
para qué sirven los versos si no es para el rocío?
Para qué sirven los versos si no es para esa noche
en que un puñal amargo nos averigua, para ese día,
para ese crepúsculo, para ese rincón roto
donde el golpeado corazón del hombre se dispone a morir?
No queda duda. El poeta ha llegado a expresar cuestiones trascendentales con un lenguaje sencillo, cercano y hasta familiar. Nos hace que nos involucremos, que sintamos la tragedia, que reflexionemos. Al final, cuando solo queda la muerte hace bien el poeta en decir:
Hablar de la obra de Pablo Neruda es tarea inmensa, inacabable. Hablar de cuatro de sus mejores poemas puede acaso resultar menos eludible, más esperanzador. Hay que recalcar primero que nada, el lugar que ocupa Residencia en la tierra (1935) en la obra del poeta chileno. Al momento de leer la contraportada de la edición de Losada, algo nos llama poderosamente la atención: Esta obra, fue decisiva para que le entregaran el Nobel de literatura. Entonces sentimos que debemos estar ante una obra clave en la literatura latinoamericana del siglo XX ¿qué es lo que la convierte en tal?
Pablo Neruda escribió una obra extensísima en la que tres tópicos están siempre latentes: el amor pasional, el compromiso político, y en menor medida el canto a Latinoamérica. En Residencia en la tierra, Neruda da un giro radical en este orden y nos presenta una serie de versos sumamente pesimistas, subjetivos y hasta herméticos a comparación de lo que normalmente nos tiene acostumbrados. Es muy conocida la historia del muchacho santiaguense que se suicidó al colgarse de un árbol con el libro de Neruda al pie del mismo2.
En Walking Around por ejemplo, el poeta inicia con esta ya muy conocida línea: “sucede que me canso de ser hombre”3 y a través de todo el poema va reflejando incertidumbre, tedio, vacío, cansancio de una manera magistral: “no quiero para mi tantas desgracias”3, “hay pajaros de color de azufre y horribles intestinos colgando de las puertas de las casas que odio”3, “camisas que lloran lentas lágrimas sucias”3. El tono general del poema es oscuro, deprimente. Incluso llama la atención la imagen de sentirse “marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro”3 en una clara alusión al modernismo ya en decadencia de Rubén Darío.
En Un día sobresale, Neruda continua en el mismo tono, sorprendiendo desde un principio con imágenes acaso más cruentas: “números moribundos y cifras con estiércol”4. Para hacer hincapié en la imagen que trata de elaborar, Neruda se vale de la figura literaria de la repetición, mencionando “lo sonoro” por lo menos seis veces en el poema4. Otras palabras que se repiten constante y deliberadamente son “mar”, “silencio” e incluso la palabra “alma” que aunque representa un lugar demasiado común en la poesía, en Neruda casi no se nota al compararlo con la fuerza de algunas otras imágenes que logra crear a lo largo del poema como “los puentes aplastados por los grandes tranvías, rechinan como camas con amores”4.
El recurso de la repetición es vuelto a explotar en Agua sexual, poema de tema erótico que se abre con imágenes de un agua que cae en goterones (alusión repetida a lo largo del poema). En este poema, Neruda se despersonaliza, se vuelve ente, incluso asume la figura de un Dios que observa el pulso sexual del mundo “con la mitad del alma en el mar, y la mitad del alma en la tierra”5. Se asume observador contra su voluntad, de un mundo que -para un poeta para el que el amor siempre ha representado un concepto sagrado- se ha tornado envilecido, oscuro y perverso, haciendo quizás incluso una alusión al amor homosexual “veo correr un arcoíris turbio”5.
Hasta aquí un análisis somero de algunos de los elementos presentes en la poesía de Neruda. Falta sin embargo hablar del sentido en la poesía del chileno y este es un tema puntilloso siempre que se habla de una materia tan inasequible como el quehacer poético. Aunque Neruda cuenta en su haber con algunas excepciones como Canto general (1950), los versos de Residencia en la tierra no son en su mayoría ni narrativos ni mucho menos épicos. No están contando una historia, sino tratan, con el poder de la metáfora, de representarnos situaciones, imágenes y momentos de poderosa fuerza visual, como en Ángela Adónica donde describe las curvas de una mujer pura y desnuda como el litoral de un blanco océano6. Hace falta también mencionar obligadamente en cualquier reseña de Residencia en la tierra, el logro poético que alcanza en Tango del viudo, donde rememora una aventura con una mujer birmana que acabó en relación tormentosa, a la que a pesar de todo le dice “cuanta sombra de la que hay en mi alma daría por recobrarte / así como me aflige pensar en el claro día de tus piernas / cuántas veces entregaría este coro de sombras que poseo”7.
Es interesante señalar que aunque Residencia en la tierra es uno de los libros mejor recordados de Neruda, su propio autor lo repudió en su momento, pues comentó que un libro como ese “tenía una influencia nociva al ayudar a morir y no a vivir y que esos versos reflejaban las angustias de la subjetividad burguesa” y “atentaban por lo tanto contra el socialismo”8. Para entender este comentario hay que tener en cuenta que Pablo Neruda siempre apoyó los movimientos sociales de izquierda, incluyendo en su momento, el polémico stalinismo de la URSS e incluso fue adscrito y propagador del Partido Comunista en América latina. Así pues, la intención de Neruda es crear una poesía que “como el pan, puedan disfrutar de ella eruditos y campesinos”9. Aunque esto se nota más en otros libros de Neruda, Residencia en la tierra no puede negar un aire de reivindicación social, así por lo menos se entiende el homenaje que le hace a otro poeta caído por las fuerzas fascistas como fue Federico García Lorca.
En “Oda a Federico García Lorca” la poesía de Pablo Neruda alcanza una de sus cotas más altas, sobre todo por la emotividad de sus versos en su homenaje a uno de los más grandes poetas hispanoamericanos reconocidos por la crítica, personaje diferente de su medio por su condición de homosexual y republicano en tiempos de una Guerra Civil Española donde las falanges franquistas se alzaban con la victoria y atropellaban la libertad individual. Como consecuencia de esto, Lorca, de ideas contrarias a Franco, es apresado y fusilado hacia 1936.
Esto sin duda debió doler bastante a su amigo Neruda, que en este réquiem pleno de fuerza que es la ‘Oda’, le canta al poeta inmortal, al poeta que es imágenes de todo lo habido en el mundo, y aún de lo no racional como es el caso de los “pescados nupciales”9.
Quizás el momento más memorable, más significativo de este poema, del libro, y aún de lo más exquisito que se ha escrito en poesía, es aquel donde el propio poeta se confronta a sí mismo y a su semejante, se pone uno a uno, frente a frente con él y se pregunta profundamente sobre el significado de lo que ambos hacen, lo cual puede llevar a reflexiones más amplias sobre la poesía, el arte, la vida y la muerte:
hablemos sencillamente como eres tú y soy yo:
para qué sirven los versos si no es para el rocío?
Para qué sirven los versos si no es para esa noche
en que un puñal amargo nos averigua, para ese día,
para ese crepúsculo, para ese rincón roto
donde el golpeado corazón del hombre se dispone a morir?
No queda duda. El poeta ha llegado a expresar cuestiones trascendentales con un lenguaje sencillo, cercano y hasta familiar. Nos hace que nos involucremos, que sintamos la tragedia, que reflexionemos. Al final, cuando solo queda la muerte hace bien el poeta en decir:
Así es la vida, Federico, aquí tienes
las cosas que te puede ofrecer mi amistad
de melancólico varón varonil.
Ya sabes por ti mismo muchas cosas.
Y otras irás sabiendo lentamente.
Y efectivamente así es la vida. A veces es oscura e indescifrable, a veces nos parece bastante fácil de entender, pero en definitiva, está tan viva la vida, que se parece mucho a la poesía de Pablo Neruda.Referencias:
1. http://es.wikipedia.org/wiki/Residencia_en_la_tierra Visitado octubre 27, 2010
2. Abbate, Florencia. Literatura latinoamericana para principiantes. Era Naciente. 2005. pp38
3. Neruda, Pablo. Residencia en la tierra. Losada. 2000 pp81.
4. Neruda, Pablo. Residencia en la tierra. Losada. 2000 pp69.
5. Neruda, Pablo. Residencia en la tierra. Losada. 2000 pp99.
6. Neruda, Pablo. Residencia en la tierra. Losada. 2000 pp38.
7. Neruda, Pablo. Residencia en la tierra. Losada. 2000 pp59.
8. Abbate, Florencia. Literatura latinoamericana para principiantes. Era Naciente. 2005. pp39
9. Neruda, Pablo. Residencia en la tierra. Losada. 2000 pp109-112.
Bibliografía:
Neruda, Pablo. “Residencia en la tierra”. Losada. 2000
Bloom, Harold. “El canon occidental”. Editorial Anagrama, 2005.
Abbate, Florencia. “Literatura latinoamericana para principiantes”. Era Naciente. 2005.
Stengel, Marilen. “Literatura universal para principiantes II”. Era Naciente. 2004.
Enciclopedia Temática Gecica. “Tomo III: Literatura”. Norma. 1997.
http://es.wikipedia.org/wiki/Pablo_Neruda Visitado octubre 27, 2010
http://www.neruda.uchile.cl/ Visitado octubre 27, 2010
Tuesday, June 29, 2010
Material para un poema
Esto no es un manifiesto
tampoco se le tache de poema,
es simplemente una declaración:
Esto pudo haber sido un material para poema, pero se convirtió en pastiche de Neruda y sabe que tanto más. Ni siquiera tiene fecha, no recuerdo cuando lo escribí.
Sucede que la vida para mi es una poesía
un don de hombres y un sueño de dioses
por eso quiero venir a escribirle la canción
a cantarla con el bardo, el aedo, el rapsoda
el juglar y el trovador.
Osea que quiero para todos ustedes
que ven en donde yo veo y que cantan donde yo canto
por lo menos un triunfo, una seguridad infinita
una rosa, una patria, una espada.
La rosa sean las tardes tranquilas
los domingos de lluvia y pensamientos febriles
en que nos entendemos un poco
nos conocemos, nos adivinamos
y sabemos que de la vida solo nos queda
beber, amar y rodearse de amigos.
La patria podrían ser tus ojos
el lento, impasible transcurso de las horas
y la sonrisa perfecta,
la clara y luminosa sonrisa
donde se guardan las esperanzas.
La espada pues el arte o la conciencia.
O ambas.
No se puede cantar a Schumann con hambre
y no se puede soñar con flores en África subsahariana
Sobre hablar de deber o de utopías
el sueño del hombre es el final de la vida.
No soy árbol para permanecer inmóvil
ni ave para volar sobre los demás
soy sólo un hombre que mira al cielo
como mira a las páginas de un libro sabio
como mira unos ojos cafeses
y se pregunta ¿en dónde?
¿porqué? y ¿quién entonces creó todo esto?
Lo maravilloso, lo sublime
lo dotado de belleza, lo terrenal y lo divino.
Ya sé que Kant y que Descartes,
no me importa, allá ellos y sus conciencias.
Lo único cierto es que la noche y sus estrellas
tienen un lenguaje puro y fresco
como la brisa o como el aliento de un ser etéreo.
A Rogelio, a Darío, a Jorgito
a Erika, a Oscar, a Karlita
a Gabriela, a Paola, a José
a Aida, a Norita, a Radilla
a Armando, a Memo, a Diana
a Mario, a Jonathan, a Pablo
a Carolina, a Jimmy, a Andrés
a Mauricio, a Mónica, a Diego
a Ángel, a Claudia, a Leonardo
a Carmen, a Jesús, a Cortázar
a César, a Kika, a Natalia
a Tolula, a Oliveira, a Ricardo
a Lenin, a los del comité,
a Yeyo, a Laura, a Victor,
a Rosa, a Carlota, a Griselda
les puedo y les debo dar las gracias
y dejarles un poco de lo que
este sueño me ha dejado.
Ya por si mismos han sabido muchas cosas
y lentamente, inexorablemente irán sabiendo muchas más.
tampoco se le tache de poema,
es simplemente una declaración:
Esto pudo haber sido un material para poema, pero se convirtió en pastiche de Neruda y sabe que tanto más. Ni siquiera tiene fecha, no recuerdo cuando lo escribí.
Sucede que la vida para mi es una poesía
un don de hombres y un sueño de dioses
por eso quiero venir a escribirle la canción
a cantarla con el bardo, el aedo, el rapsoda
el juglar y el trovador.
Osea que quiero para todos ustedes
que ven en donde yo veo y que cantan donde yo canto
por lo menos un triunfo, una seguridad infinita
una rosa, una patria, una espada.
La rosa sean las tardes tranquilas
los domingos de lluvia y pensamientos febriles
en que nos entendemos un poco
nos conocemos, nos adivinamos
y sabemos que de la vida solo nos queda
beber, amar y rodearse de amigos.
La patria podrían ser tus ojos
el lento, impasible transcurso de las horas
y la sonrisa perfecta,
la clara y luminosa sonrisa
donde se guardan las esperanzas.
La espada pues el arte o la conciencia.
O ambas.
No se puede cantar a Schumann con hambre
y no se puede soñar con flores en África subsahariana
Sobre hablar de deber o de utopías
el sueño del hombre es el final de la vida.
No soy árbol para permanecer inmóvil
ni ave para volar sobre los demás
soy sólo un hombre que mira al cielo
como mira a las páginas de un libro sabio
como mira unos ojos cafeses
y se pregunta ¿en dónde?
¿porqué? y ¿quién entonces creó todo esto?
Lo maravilloso, lo sublime
lo dotado de belleza, lo terrenal y lo divino.
Ya sé que Kant y que Descartes,
no me importa, allá ellos y sus conciencias.
Lo único cierto es que la noche y sus estrellas
tienen un lenguaje puro y fresco
como la brisa o como el aliento de un ser etéreo.
A Rogelio, a Darío, a Jorgito
a Erika, a Oscar, a Karlita
a Gabriela, a Paola, a José
a Aida, a Norita, a Radilla
a Armando, a Memo, a Diana
a Mario, a Jonathan, a Pablo
a Carolina, a Jimmy, a Andrés
a Mauricio, a Mónica, a Diego
a Ángel, a Claudia, a Leonardo
a Carmen, a Jesús, a Cortázar
a César, a Kika, a Natalia
a Tolula, a Oliveira, a Ricardo
a Lenin, a los del comité,
a Yeyo, a Laura, a Victor,
a Rosa, a Carlota, a Griselda
les puedo y les debo dar las gracias
y dejarles un poco de lo que
este sueño me ha dejado.
Ya por si mismos han sabido muchas cosas
y lentamente, inexorablemente irán sabiendo muchas más.
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